Detrás de cada frasco de dulce de nance, cada bordado floreado, cada jícara tallada a mano, hay una comunidad maya que lleva generaciones sosteniendo un oficio. Para el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), el reto no era fotografiar productos artesanales — era fotografiar el esfuerzo, la técnica y la identidad que esos productos cargan sin decirlo.

La cámara como forma de reconocimiento

Ninguna pieza artesanal termina de contar su historia sola. Necesita quien se acerque lo suficiente para ver la textura del hilo, el color exacto del bordado, la paciencia detrás de cada nudo — y decida que eso también merece cámara en mano, no solo el resultado final en un aparador.

Qué hicimos

Realizamos una documentación fotográfica que captura colores, formas, materiales y técnicas ancestrales, transmitiendo la riqueza cultural detrás de cada pieza. Pusimos foco en el detalle artesanal para sensibilizar al público sobre el valor de estas creaciones. E integramos las imágenes en el breviario audiovisual y los materiales de la Gran Expo Venta “Pueblo Maya”, realizada en Mérida, Yucatán.

El resultado

Un homenaje visual al esfuerzo y creatividad de los artesanos mayas, desarrollado para el INPI, que invita al público a apreciar no solo el producto final, sino también la historia y el trabajo duro que hay detrás de cada pieza.