Lo primero que había que resolver era el catálogo: cada parche resuelve algo distinto —Peace para manejar el estrés, REM para dormir mejor, Freedom para el dolor, Boost para energía— y cada uno necesitaba su propia identidad de color dentro de un mismo sistema, para que el usuario supiera de un vistazo cuál era cuál sin perder la coherencia de marca. Esa claridad de producto es la que sostiene toda la comunicación de ahí en adelante.
Pero una marca nueva en un mercado nuevo no puede apoyarse solo en su catálogo. Necesita rostros locales que la respalden. Por eso construimos piezas centradas en distribuidores autorizados reales —como Yolanda Bermúdez— presentados con el mismo peso visual que la marca matriz, para que la confianza no dependiera de una promesa importada, sino de alguien de aquí diciendo “yo ya lo uso”. Alrededor de eso sumamos contenido de estilo de vida —corredores, gente entrenando en el gimnasio— que conecta cada parche con el momento real en que se usa, en vez de mostrarlo como un producto abstracto en un empaque.
Diseñamos una estrategia de comunicación adaptada al mercado mexicano, integrando canales digitales y tradicionales para maximizar alcance y posicionamiento. Tropicalizamos mensajes y materiales, alineando el discurso de la marca con el contexto cultural y las necesidades del público local. Y desarrollamos campañas y acciones B2B dirigidas a coaches, entrenadores personales y profesionales de la salud, estableciendo alianzas que fortalecen la credibilidad y amplían la distribución.
El resultado es una marca con presencia sólida en México, respaldada por una red de embajadores y aliados estratégicos, preparada para escalar y posicionarse con fuerza dentro de su categoría. Ninguna marca extranjera se vuelve local por decreto — se vuelve local cuando alguien de aquí la recomienda primero.







